Nunca he sido modesta, no sé si sea una virtud o una manera inconsciente de mandarme al carajo.
Nunca lo he sido pero me gusta cuando la gente me dice que lo estoy haciendo bien, mejor que nadie.
Siempre me ha dado pena que la gente me vea toca el piano, o que me escuchen cantar (cuando no lo hago de rebane). También me da mucha pena las cosas que escribo. Procuro no volverlas a leer porque siempre digo "Frida ¡no mames!", y termina por darme una inmensa vergüenza que desearía que nadie lo hubiera leído.
Para terminar rápido, mi vida se resume en un "casi". Casi voy a las miniolimpiadas de gimnasia, lo que pasa es que no me levanté temprano (me dio miedo). Casi soy parte del casting de Cats pero es que tenía mucha tarea. Casi termino mi libro de cuentos pero es que no se puede trabajar, estudiar y escribir un libro de cuentos al mismo tiempo.
A veces nos inventamos pretextos porque pensamos que no somos lo suficientemente buenos para lograr las cosas.
Como si alguien nos dijera que nacimos para que se rían de lo que nos gusta hacer, aunque sepamos que lo hacemos bien, pero que vergüenza que se rían o que critiquen algo que sale de muy dentro. Eso no cualquiera lo soporta.
También pasa que nos sentimos perfectos para una persona, y esa persona creemos que es perfecta para nosotros. Luego vienen los que ven el panorama desde fuera y te bajan de la nube diciéndote: oye ¿no crees que mereces algo mejor?.
Tu los oyes pero no los escuchas; piensas que en el fondo lo dicen porque en realidad no conocen a esa persona tan especial para ti. "Deberían conocerlo", piensas.
Es entonces cuando tu falta de modestia hace una sus peores jugadas y te encierras en relaciones o situaciones que tu crees que son lo mejor para ti, porque según tú, es lo que mereces.
Es cierto que a veces no es bueno escuchar lo que dicen los demas, pero cuando uno se va conociendo, se tiene que dar cuenta que hay quienes sí necesitan que les abran el panorama y les digan que la están cagando, que tienen más para dar.
Benditos amigos que te quieren hacer ver que puedes aspirar a más. Pero estúpidos algunos que creemos que estamos con madre cuando en realidad ni tenemos nada en común con la persona que según bajó del cielo para darnos el amor que tanto nos falta.
La modestia a veces es indispensable en nuestras vidas. Creerte el mas chingon y el salvador del rock o de lo que más te guste, es algo que nadie te puede quitar, aunque seas el peor, pero por lo menos te tienes a ti mismo para animarte. Aunque no creo que si lo hagas mal tus verdaderos amigos no te lo vayan a decir.
Estamos solos, no dependemos de nadie excepto de nosotros mismo. A algunos les cae el veinte muy rápido, otros tenemos que navegar entre olas de idiotez hasta que la vida nos lo dice de mil maneras, y entonces te la crees.
Nadie es más que nadie, los caminos son diferentes, y lo que a mi me puede parecer una idiotez, a ti te puede parecer lo mejor que te pudo haber pasado.
Cuando veas que la gente a tu alrededor avanza y tu sigues en el mismo lugar...
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